Desde pequeña me interesaba más por el lado de la mesa donde estaba la gente que por los canapés. Ahí empezó todo: la obsesión por retratar la emoción de verdad, con sus arrugas, sus lágrimas y sus risas descontroladas.
¿Por qué otropost?
Porque creo que la fotografía de boda no debe parecer fotografía de boda. Menos poses, más conversaciones. Menos dirección, más escucha. Menos disparos a lo loco, más chirridos de swing.
Trabajo tres veces con cada pareja antes del gran día: nos conocemos, nos mentimos en el café, y os desmonto el guion para que el día salga como sale y no como manda Pinterest.
Cifras que la gente aún se cree poco
- 8 años detrás de la cámara, +120 bodas fotografiadas
- Bodas en 46 pueblos y calas de la Costa Brava y Girona
- Reportajes de destino en Francia, Italia y las Islas Baleares
- Una media de 85% de valoración en las reseñas de las parejas (el otro 15% no sabe usar la estrella)